El vino, mejor en buena compañía

Uno de los grandes placeres en esta vida es degustar un buen vino. Pero esa experiencia se puede mejorar si tiene lugar con una compañía agradable. Las mejores conversaciones surgen con una copa en la mano, ya que los influjos del alcohol nos abren la mente y sueltan la lengua para dar rienda suelta a todo lo que nos pasa por la cabeza. Si no tienes a nadie para hacerte compañía, en barcelonaescorts.com encontrarás mujeres espectaculares que combinarán a la perfección.

Cómo combinar un buen vino

Si no puedes imaginar las posibilidades que ofrece un conversación alrededor de un vino, tienes que ver la película Entre copas. En 2004 se llevó el Oscar al mejor guion adaptado, puesto que se basó en la novela homónima de Rex Pickett. En ella, un par de cuarentones, protagonizados por Paul Giamatti y Thomas Haden Church, hacen un viaje al condado de Santa Ynez, que destaca por unos viñedos de alta calidad, así como unos paisajes sobrecogedores. Estos dos amigos se embarcan en una aventura donde compartirán conversaciones existenciales, puesto que uno está centrado en beber y comer bien, jugar a golf y relajarse; mientras que el otro intenta disfrutar al máximo de su libertad antes de casarse. El rumbo de ambos se trastoca cuando conocen a dos mujeres, con las que pasan unos momentos inolvidables.

Y es que beber por beber, en solitario y en grandes cantidades, no es la mejor manera de disfrutar de un buen vino. Si existen una serie de recomendaciones para sacarle el máximo partido, es por algo. En el consumo del vino entran en juego los cinco sentidos, pero para eso hay que ir paso a paso. De nada sirve gastarse un dineral en una botella para engullirla sin ton ni son.

Los mejores caldos pueden regar una velada con una mujer preciosa. Si quieres amenizar una cena, pon un poco de música relajante, abre una botella y simplemente deja que fluya la conversación. A fin de cuentas, esta bebida lleva siglos acompañando al ser humano. De hecho, seguro que te vienen a la cabeza las tremendas bacanales que se celebraban en la antigua Roma; unas fiestas que consistían en adorar a Baco, el dios del vino. Ojalá tuviéramos una máquina del tiempo para volver atrás y ver cómo eran por dentro estas celebraciones. Por lo que sabemos a partir de algunos escritos y representaciones gráficas, aquello era un desenfreno que acababa derivando en auténticas orgías.

Y es que el vino casa a la perfección con el sexo. Si quieres tener una buena ración de placer físico, no tengas miedo en combinarlos. Está científicamente probado que el vino causa un efecto beneficioso en el cuerpo humano de cara a las relaciones sexuales. Sin embargo, se ha de consumir de manera responsable. Ningún exceso es bueno, y si un hombre bebe demasiado, el efecto puede ser contraproducente e impedir el disfrute máximo del encuentro sexual. Así que busca una mujer especial, bebe con moderación y a disfrutar de un buen rato.

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